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Las Mujeres Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna, somos mujeres articuladas en un espacio político diverso, autónomo y en resistencia frente al sistema capitalista, colonialista y patriarcal, para entrelazar nuestras luchas locales, nacionales y regionales hacia la construcción de sociedades justas que tengan como eje central de convivencia el cuidado de la vida y el planeta.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mujeres cuidadoras: entre la obligación y la satisfacción

Mujeres cuidadoras: entre la obligación y la satisfacción



Cuidar es en el momento actual, el verbo más necesario frente al neoliberalismo patriarcal y la globalización inequitativa. Y, sin embargo, las sociedades actuales, como muchas del pasado, fragmentan el cuidado y lo asignan como condición natural a partir de las organizaciones sociales: la de género, la de clase, la étnica, la nacional y la regional-local.
Así, son las mujeres quienes cuidan vitalmente a los otros (hombres, familias, hijas e hijos, parientes, comunidades, escolares, pacientes, personas enfermas y con necesidades especiales, al electorado, al medio ambiente y a diversos sujetos políticos y sus causas). Cuidan su desarrollo, su progreso, su bienestar, su vida y su muerte. De forma similar, mujeres y hombres campesinos cuidan la producción y la tierra y las y los obreros la producción y la industria, la burguesía cuida sus empresas y sus ganancias, el libre mercado y hasta la democracia exportada a países ignorantes.
La condición de cuidadoras gratifica a las mujeres afectiva y simbólicamente en un mundo gobernado por el dinero y la valoración económica del trabajo y por el poder político. Dinero, valor y poder son conculcados a las cuidadoras. Los poderes del cuidado, conceptualizados en conjunto como maternazgo, por estar asociados a la maternidad, no sirven a las mujeres para su desarrollo individual y moderno y tampoco pueden ser trasladados del ámbito familiar  y doméstico al ámbito del poder político institucional.
La fórmula enajenante asocia a las mujeres cuidadoras otra clave política: el descuido para lograr el cuido. Es decir, el uso del tiempo principal de las mujeres, de sus mejores energías vitales, sean afectivas, eróticas, intelectuales o espirituales, y la inversión de sus bienes y recursos, cuyos principales destinatarios son los otros. Por eso, las mujeres desarrollamos una subjetividad alerta a las necesidades de los otros, de ahí la famosa solidaridad femenina y la abnegación relativa de las mujeres. Para completar el cuadro enajenante, la organización genérica hace que las mujeres estén políticamente subsumidas y subordinadas a los otros, y jerárquicamente en posición de inferioridad en relación a la supremacía de los otros sobre ellas.
Las transformaciones del siglo XX reforzaron para millones de mujeres en el mundo un sincretismo de género: cuidar a los otros a la manera tradicional y, a la vez, lograr su desarrollo individual  para formar parte del mundo moderno, a través del éxito y la competencia. El resultado son millones de mujeres tradicionales-modernas a la vez. Mujeres Atrapadas en una relación inequitativa entre cuidar y desarrollarse.
La cultura patriarcal que construye el sincretismo de género fomenta en las mujeres la satisfacción del deber de cuidar, convertido en deber ser ahistórico natural de las mujeres y, por tanto, deseo propio y, al mismo tiempo, la necesidad social y económica de participar en procesos educativos, laborales y políticos para sobrevivir en la sociedad patriarcal del capitalismo salvaje.
Así, el deseo de las mujeres es contradictorio: lo configura tal sincretismo.
Los hombres contemporáneos no han cambiado lo suficiente como para modificar ni su relación con las mujeres, ni su posicionamiento en los espacios domésticos, laborales e institucionales. No consideran valioso cuidar porque, de acuerdo con el modelo predominante, significa descuidarse: Usar su tiempo en la relación cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con  los otros. Dejar sus intereses, usar sus recursos subjetivos y bienes y dinero, en los otros y, no aceptan sobretodo dos cosas: dejar de ser el centro de su vida, ceder ese espacio a los otros y colocarse en posición subordinada frente a los otros. Todo ello porque en la organización social hegemónica cuidar es ser inferior.
Algunas tendencias minoritarias se abren paso pero incluso hombres que se pronuncian por relaciones equitativas están más dispuestos a ser amables con las mujeres o sumarse al algunas de las causas políticas del feminismo, que a hacer política feminista.
El  cuidado  pues  está  en  el  centro  de  las  contradicciones  de  género  entre  mujeres  y hombres y, en la sociedad en la organización antagónica entre sus espacios. El cuidado como deber de género es uno de los mayores obstáculos en el camino a la igualdad por su inequidad. De ahí que, si queremos enfrentar el capitalismo salvaje y su patriarcalismo global, debemos romper con la naturalidad del cuidado por género, etnia, clase, nación o posición relativa en la globalización.
El feminismo del siglo XX ha realizado la crítica del modelo “superwoman” y ha denunciado la explotación de las mujeres  a través del trabajo invisible y de la desvalorización de muchas de sus actividades, incluso del trabajo asalariado, de la relativa exclusión de la política y de la ampliación de una cultura misógina simbólica e imaginaria. Ha logrado llevar a la agenda de las necesidades sociales, la violencia contra las mujeres y ha realizado pequeñas modificaciones jurídicas y legislativas en el
Estado. Algunas corrientes contemporáneas  ya no reiteran la desigualdad ni la violencia de género y, en cambio acuerdan con la igualdad entre mujeres y hombres y por un mundo equitativo.
Sin embargo, nos queda por desmontar el deber ser, el deber ser cuidadoras de las mujeres, la doble jornada y la doble vida resultante. Y eso significa realizar cambios profundas en la organización socioeconómica: en la división del trabajo, en la división de los espacios, en el monopolio masculino del dinero, los bienes económicos, y en la organización de la economía, de la sociedad y del Estado. El panorama se vuelve complejo si se traslada el análisis con perspectiva de género a las relaciones entre clases sociales y entre países, por ejemplo entre países del norte y del sur, entre los 21 y los otros, etcétera.
Se requieren a la vez, cambios profundos en las mentalidades. Es extraordinario observar cómo la mayoría  de las mujeres, aún las escolarizadas y modernas, las políticas y participativas, las mujeres que generan ingresos o tienen poderes sociales diversos, aceptan como un destino,  con sus modalidades, la  superwomen– empresarial, indígena, migrante, trabajadora, obrera-.
Con esa subjetividad de las mujeres subordinada a la organización social, a las instituciones como la familia, la iglesia y el Estado, y a los hombres, no estaremos en condiciones de desmontar la estructura  sincrética de la condición de la mujer, imprescindible para eliminar las causas de la enajenación cuidadora y dar paso a las gratificaciones  posibles del cuidado.
La vía imaginada por las feministas y las socialistas utópicas desde el siglo XIX y puesta  en  marcha  parcialmente  en  algunas sociedades tanto capitalistas como socialistas y tanto en países del primer y del tercer mundo, ha sido la socialización de los cuidados, conceptualizada como la socialización del trabajo doméstico y de la transformación de algunas actividades domésticas, familiares y privadas en públicas.
Haberlo hecho ha significado mejoría para la vida de las mujeres, liberación de tiempo para el desarrollo personal, la formación, el arte,  el amor y las pasiones, la amistad, la política, el ocio, la diversión, el deporte y el autocuidado, incluso, una mejoría en la calidad de vida y en la autoestima. Es evidente el desarrollo social, cultural y político de las sociedades que así se han estructurado.
Una de las mayores pérdidas de las mujeres de los países que antes fueron socialistas y se han convertido de manera drástica al capitalismo en tiempos neoliberales ha sido la de el sustento social que significaba el Estado social para sus vidas. En la actualidad han vuelto a ser su responsabilidad un conjunto de actividades que la transformación socioeconómica ha tornado domésticas, privadas y femeninas. Y lo mismo está sucediendo aún en países capitalistas de alto y medio desarrollo en los cuales se ha adelgazado al Estado de una manera violatoria de los derechos sociales construidos con muchos esfuerzos en gran medida por los movimientos socialistas, obrero y feminista.
La alternativa feminista contemporánea que se abre paso en gran parte del mundo en el siglo XXI tiene sus ojos puestos en la crítica política de la globalización dominada por el neoliberalismo patriarcal de base capitalista depredadora. La opción que busca avanzar en el desarrollo de un nuevo paradigma histórico cuya base sea un tejido social y un modelo económico que sustente el bienestar de las mayorías, hoy excluidas, marginadas, expropiadas,  explotadas y violentadas.
Pensamos que sólo una alternativa de este tipo  será benéfica para la mayoría de las mujeres, sus otros próximos, sus comunidades y las regiones y los países en que viven.
Estas transformaciones de género están circunscritas e íntimamente ligadas a transformaciones equitativas de clase, étnicas y nacionales, enmarcadas en la construcción de naciones con derecho al desarrollo sustentable y en una globalización solidaria y democrática.
De no articularse las transformaciones de género con estas últimas pueden observarse distorsiones significativas como las que se dan en la actualidad: mujeres dotadas de recursos y derechos de género que son ciudadanas de naciones hegemónicas, militaristas y depredadoras de otras naciones y pueblos donde habitan mujeres con las que se identifican en la construcción de sus derechos y oportunidades.
También hay hombres cuya identidad es la de ser avanzados, democráticos y progresistas que no consideran importante la emancipación de las mujeres. Estados que colocan a las mujeres entre los grupos vulnerables y no las miran como sujetos
políticos. Países en los que, a través de las acciones afirmativas, por ejemplo las cuotas, todavía negociamos el grado de exclusión política de las mujeres, y se consideran democráticos. Mujeres que piensan que ya lograron todas las metas de transformación de género y no se percatan que “el género” es su categoría social y a ella pertenece la mayoría pobre y cuidadora del mundo: las mujeres.
Por eso, la otra dimensión de esta alternativa feminista es el empoderamiento de las mujeres  como producto de la construcción de un nuevo paradigma histórico. El empoderamiento es el conjunto de cambios de las mujeres en pos de la eliminación de las causas de la opresión, tanto en la sociedad como, sobre todo, en sus propias vidas.
Dichos cambios que abarcan desde la subjetividad y la conciencia, hasta el ingreso y la salud, la ciudadanía y los derechos humanos, generan poderes positivos, poderes personales y colectivos. Se trata de poderes vitales que permiten a las mujeres hacer uso de los bienes y recursos de la modernidad indispensables para el desarrollo personal y colectivo de género en el siglo XXI.
Todos esos poderes se originan en el acceso a oportunidades, a recursos y bienes que mejoran la calidad de vida de las mujeres, conducen al despliegue de sus libertades y se acompañan de la solidaridad social con las mujeres. La participación directa de las mujeres en la transformación de su mundo y de sus vidas es fundamental y conduce también a la construcción de un mayor poder político y cultural de las mujeres que crean vías democratizadoras para la convivencia social.
El cuidado, ha dejado de ser para otros y se ha centrado en las mujeres mismas. La sociedad, en un compromiso inédito cuida a las mujeres, es decir, impulsa su desarrollo y  acepta y protege su autonomía y sus libertades vitales. En ellas va incluida la libertad de elecciones vitales, de actividades, dedicación e identidad: Es el fin del cuidado como deber ser, como identidad.
En el siglo XXI ha de cambiar el sentido del cuidado. Hemos afirmado muchas veces que se trata de  maternizar a la sociedad y desmaternizar a las mujeres. Pero ese cambio no significará casi nada si no se apoya en la transformación política más profunda: la eliminación de los poderes de dominio de los hombres sobre las mujeres y de la violencia de género, así como de la subordinación de las mujeres a los hombres y a las instituciones. Es decir, el empoderamiento de las mujeres es un mecanismo de equidad que debe acompañarse con la eliminación de la supremacía de género de los hombres, la construcción de la equidad social y la transformación democrática del Estado con perspectiva de género.
Para la mayor parte de las corrientes feministas contemporáneas la articulación de lo personal con lo social, lo local y lo global conforma la complejidad de nuestro esfuerzo.
La idea fuerza en torno al cuidado es la valoración de la dimensión empática y solidaria del cuidado que no conduce al descuido ni está articulado a la opresión.
De ahí la contribución de las feministas: primero, al visibilizar y valorar el aporte del cuidado de las mujeres al desarrollo y el bienestar de  los otros; segundo, con la propuesta del reparto equitativo del cuidado en la comunidad, en particular entre mujeres y hombres, y entre sociedad y Estado. Y, tercero, la resignificación del contenido del cuidado como el conjunto de actividades y el uso de recursos para lograrque la vida de cada persona, de cada mujer, esté basada en la vigencia de sus derechos humanos. En primer término, el derecho a la vida en primera persona.
Ciudad de México, Septiembre del 2003

http://webs.uvigo.es/pmayobre/textos/marcela_lagarde_y_de_los_rios/mujeres_cuidadoras_entre_la_obligacion_y_la_satisfaccion_lagarde.pdf

sábado, 17 de diciembre de 2016

ACUERDO DE DUELO


La Colectiva del Centro de Estudios de la Mujer – Honduras CEM-H, manifiesta lo siguiente:
CONSIDERANDO: Que el día de ayer 16 de diciembre de 2016, falleció en la ciudad de Olanchito, la destacada feminista y luchadora social MELBA REYES GOMEZ.
CONSIDERANDO: Que MELBA REYES GOMEZ formaba parte de una de nuestras organizaciones aliadas CENTRO DE ESTUDIOS PARA EL DESARROLLO DE HONDURAS, CESADEH.
CONSIDERANDO: Que MELBA REYES GOMEZ, también era socia activa de la Asamblea del CEM-H y actualmente se desempeñaba como Vocal de la Junta Directiva del CEM-H.
CONSIDERANDO: Que con su partida deja un vacío irreparable en su familia, en CESADEH, en el movimiento feminista y de mujeres y en la Colectiva del CEM-H
POR LO TANTO
El Centro de Estudios de la Mujer – Honduras
ACUERDA:
Expresar nuestros sentimientos de profundo dolor por la separación física de MELBA REYES GOMEZ, y que sus luchas e ideales vivirán en cada uno de nuestros pensamientos.
Patentizar nuestras condolencias a su esposo, hijas, familiares, amiga(o)s compañera(o)s que tuvimos la oportunidad de compartir espacios de amistad y de lucha con Melba.
Decretar 3 días de duelo sin suspensión de labores
Hacer entrega del presente Acuerdo de Duelo a sus familiares
Darle publicidad al presente Acuerdo.
Dado en Tegucigalpa, a los diecisiete días del mes de diciembre de dos mil dieciséis.


Querida Melba Reyes


Melba Reyes Gomez, feminista, defensora de los derechos de las mujeres, miembra de Junta Directiva del CEM-H, formadora y coordinadora pedagogica del proceso de produccion de conocimiento de las escuelas de formacion en Economia Feminista, dejas un legado en nuestras vidas y en cada una de las mujeres que formastes con mucha sabiduria y compromiso feminista en diferentes territorios, viviras por siempre en nuestros corazones y presentes en nuestro rituales de la vida, los circulos de las mujeres, la leyenda de los 4 elementos, seguiras siendo una Candelaria por siempre….
TIERRA A MI CUERPO
AGUA A MI SANGRE
AIRE A MI ALIENTO
FUEGO A MI ESPIRITU¡¡¡¡¡



viernes, 25 de noviembre de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES




Por la resistencia al capitalismo y al patriarcado,  las desigualdades,  las violaciones y retrocesos de los derechos de las mujeres,  en repudio a la violencia machista y la impunidad, las organizaciones feministas y de mujeres de los diferentes puntos cardinales del país,  nos juntamos hoy 25 de noviembre para alzar  nuestras voces  para  denunciar la injusticia y falta de  protección, asistencia y reparación a las miles de mujeres  víctimas de las violencias, a las miles  de  niñas y adolescentes víctimas de malos tratos y abusos sexuales.

¡¡¡Vivas nos queremos¡¡, ¡¡que se callen las armas… que cante la vida¡¡¡






viernes, 14 de octubre de 2016

Inicion de la Escuela en Economia Feminista


En el marco del proyecto “MUJERES DE HONDURAS EMPODERADAS, SOCIAL, ECONÓMICA Y POLÍTICAMENTE,  PONEN EN MARCHA      ALTERNATIVAS DE RESISTENCIA DESDE  LOS PRINCIPIOS DE LA ECONOMÍA FEMINISTA, los dias 12 y 13 de Octubre el municipio de Cantarranas, Francisco Morazán, contamos con  la participación de 27 mujeres líderes comunitarias representantes de patronatos, juntas de agua, comités de salud, cajas rurales, alfareras, parteras, voluntarias de salud, asociación de madres y paredes de familia, de las diferentes comunidades del municipio. Iniciando la Escuela en economía feminista modulo I PATRIARCADO, DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO Y ECONOMÍA FEMINISTA. ejecutado por Melba Reyes y en apoyo logístico Sara Gutiérrez, con el apoyo de MUNDUBAT, AGENCIA VASCA PARA LA COOPERACION AL DESARROLLO ejecutado por CEM-H.

martes, 23 de agosto de 2016

III Feria


III FERIA DE ALTERNATIVAS DEL BUEN VIVIR - DEFENDIENDO LOS BIENES COMUNES. "JUNTEMOS LAS SEMILLAS Y LOS FRUTOS DE LAS LUCHAS DE LAS MUJERES"

MESOAMERICANAS EN RESISTENCIA POR UNA VIDA DIGNA.
“Somos mujeres mesoamericanas en un espacio político, diverso, autónomo, articulado en resistencia frente al sistema capitalista globalizador, colonialista y patriarcal, para entrelazar nuestras luchas locales, nacionales y regionales hacia la construcción de sociedades justas, que tengan como eje central de convivencia el cuidado”.

El  día sábado 20 de agosto del año 2016, de las Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna Honduras, en coordinación con la Red de Mujeres Departamental de Santa Bárbara, y el Movimiento Ambientalista Santabarbarense (MAS), realizamos en el Parque Central de este municipio la,  “III FERIA ALTERNATIVA DEL BUEN VIVIR - DEFENDIENDO LOS BIENES COMUNES, “JUNTEMOS LAS SEMILLAS Y LOS FRUTOS DE LAS LUCHAS DE LAS MUJERES con el objetivo de promover  una economía para la vida y no para el mercado, de manera colectiva, con alternativas de resistencia, cuidado de la vida y la naturaleza, intercambio y trueque de productos elaborados por las mujeres de diferentes territorios.  En la actividad participaron mujeres jóvenes y adultas, hombres y mujeres artistas, de los municipios de Santa Bárbara y Cortés: Ilama, San Nicolas, Las Breas, La Majada, Chinda, El Sauce, Ceguaca, La Mica, Ilama, Parque Nacional de Santa Bárbara, San Manuel, El Níspero, COPINH, Rio Blanco, Nueva Celilac barrios y colonia del municipio, y compañeras de MOMUCLA, Choloma, Cortés.

La actividad se enmarcó dentro del proyecto FORTALECIMIENTO A LAS MUJERES ORGANIZADAS EN LA RED MESOAMERICANA-CAPITULO HONDURAS, SOBRE AUTONOMIA ECONOMICA y/o ECONOMIA FEMINISTA (FASE II). Los temas posicionados en el espacio de la feria fueron: apuesta y posicionamientos políticos de las MER-H en relación a las iniciativas económica de resistencia, el planteamiento de lo que implica un sistema alternativo con formas económicas-solidarias, justas y sostenibles para la humanidad y el planeta. Una economía que parte del cuidado de la vida, humana y ecológica, considerando el aporte de las mujeres a la economía; una economía que esté construida para dar respuesta a los problemas diarios, que parta de la realidad de las personas especialmente de la realidad que viven las mujeres que sostenemos el sistema económico con  trabajo del cuidado pagando un alto costo, teniendo una doble o triple jornada de trabajo.





lunes, 8 de agosto de 2016

Posicionamiento de las Mesoamericanas en Resistencia




1.- SUJETAS POLÍTICAS

La sujeta política implica afirmarnos mujeres diversas en singular y en plural.  Y ya no sólo en singular, como los feminismos neoliberales ó postmodernos, que ven en lo individual y en lo personal mal entendido, el terreno de la “liberación de la mujer”.  Es como si se afirmara que lo político es personal, en lugar de evidenciar que lo personal es político.  Ser sujetas políticas no es afirmarse como tales en la subjetividad, en lo íntimo; desde el idealismo y el voluntarismo.  En la tesitura del “sí quiero, puedo”.
La sujeta política mesoamericana abraza el proyecto político emancipador, que la incluye y la trasciende, propiciando OTRO MUNDO POSIBLE y OTRA VIDA POSIBLE PARA LAS MUJERES.  Se trata de una práctica de relacionamiento político consciente en torno a este proyecto.

2.- PROYECTO POLÍTICO EMANCIPADOR

También podemos reconocer una revitalización del concepto de proyecto político a partir de las luchas territoriales en defensa del agua, de las semillas nativas, de la biodiversidad, de los minerales del subsuelo.  Muchas de las Mesoamericanas en Resistencia están en la defensa de los territorios. El proyecto político emancipador para las Mesoamericanas en Resistencia tiene una relación directa con las luchas de los pueblos y de las mujeres. No sólo con la lucha de clases.

3.- RESISTENCIA

Este concepto, este posicionamiento y definición es uno de los rasgos más emblemáticos de las Mesoamericanas.  El nombrarse en resistencia y el asumirse en esa actitud. Pensando desde nuestra trayectoria, las Mesoamericanas en Resistencia reconocemos que el posicionamiento de la resistencia nos viene desde nuestra raíz en los pueblos originarios de Mesoamérica.  Es una raíz ancestral. Este concepto viene acompañando este proceso de construcción de este movimiento social que pretendemos ser las Mesoamericanas desde el principio. Lo mismo que los conceptos de mesoamericanas y vida digna.  Son nombres de pila de este proceso.

4.- AUTONOMÍA

Para las Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna, el ejercicio de la autonomía tiene una relación directa con la sujeta política mesoamericana.  Ser sujetas políticas implica la capacidad de ser autónomas.  Y la autonomía se fortalece desde la condición de sujetas políticas.
La autonomía es la capacidad personal y colectiva de posicionamiento y de toma de decisión en distintos ámbitos. Desde lo personal hasta lo colectivo y social.  Es también tener un pensamiento y visión política propia, así como discurso y “cuarto” propios.  Todo esto sustentado fundamentalmente en motivaciones propias, no impuestas desde fuera.

5.- TERRITORIO

Para las Mesoamericanas en Resistencia el territorio es también el cuerpo de las mujeres, con su sexualidad, capacidad de trabajo, de erotismo, de procreación y de cuidado.  Al igual que nuestros territorios actuales y que el territorio Mesoamericano, nuestros cuerpos requieren ser liberados de las opresiones que los agobian. Mesoamérica es para nosotras, el “territorio grande”.  Es el territorio donde habitaban los pueblos originarios de los cuáles somos descendientes.  Con todo y la herida de la invasión europea.  En este territorio habitaron muchos pueblos originarios, compartiendo los bienes naturales y en muchos casos, la cosmovisión y la historia.  Es un territorio recorrido por ecosistemas compartidos, con corredores biológicos y humanos.

6.- CUERPO-TIERRA-TERRITORIO- SEXUALIDAD

Las Mesoamericanas en Resistencia reconocemos que nuestros cuerpos, al igual que los territorios, son cuerpos en conflicto y en contradicción.  Es por eso que nuestra propuesta como Mesoamericanas implica también la descolonización de los cuerpos. Eso nos lleva a  afirmar que nuestros cuerpos son portadores de denuncia y de resistencia.  Reconociendo desde nuestros cuerpos, que lo personal es político.  Y que por eso, nuestros cuerpos son parte de la acción política, de la resistencia y de la reexistencia.

7.- NATURALEZA- AMBIENTE-MADRE TIERRA

En nuestro recorrido, el cambio y la transformación en nuestra manera de entender la naturaleza y el ambiente ha generado a su vez un cambio en nuestra comprensión de la economía feminista.  En el sentido de desplazar nuestra mirada desde una posición centrada en los seres humanos, a una posición más integral e integradora. Esto nos permite afirmar que la Madre Tierra cuida y trabaja.  Esto implica  también un cambio en nuestra forma de entender el trabajo sólo como la actividad consciente de transformación de la naturaleza, así nombrada en el pensamiento académico, realizada por los seres humanos para obtener bienes.
Estos virajes políticos y epistemológicos se han dado de manera privilegiada en los procesos de formación y producción de conocimiento y en la cercanía con las luchas colectivas por la defensa y el cuidado del territorio, con sus acuíferos, sus bosques, sus minerales, su biodiversidad y su historia.

8.-COSMOVISIONES- ESPIRITUALIDAD

En las cosmovisiones, las Mesoamericanas vemos imbricadas distintas historias políticas, propias de cada pueblo y nación y que intentamos recuperar críticamente para nuestra identidad y resistencia.   Esto implica reconocer las diversas cosmovisiones que conviven entre nosotras. Y a partir de ahí recuperar las historias políticas de resistencia que nos cruzan y crear nuestro propio “mar de cosmovisiones” y nuestra simbología propia.  Y trenzar todas estas raíces colocando también las cosmovisiones de los feminismos, que retan e impugnan las cosmovisiones patriarcales y neoliberales.

9.- REGIONAL- MESOAMERICANO-TERRITORIO 

Para las Mesoamericanas en Resistencia, Mesoamérica es el territorio grande en el que vivimos y resistimos. Es la parte de la Madre Tierra donde habitamos. No entendemos a Mesoamérica sólo como la tierra que nos da de comer.  Es el lugar donde vivimos, nos reproducimos y morimos. Es donde cuidamos la reproducción de la vida y creamos.  Es la tierra donde está nuestra historia ancestral y nuestra cultura y también nuestros muertos.
Es un territorio compartido históricamente, que nos da identidad política y nos articula.  No es una sumatoria geográfica.  De alguna forma es una cosmovisión que articula lo que nos han desarticulado: la experiencia y visión del territorio.  Que relativiza las visiones de lo local, lo nacional y lo centroamericano ó regional.
Tampoco implica la sumatoria y la invisibilización de nuestras diversidades étnicas y culturales.  Es más bien la oportunidad de articularnos desde ahí.
Lo regional en la actualidad  es para las Mesoamericanas en Resistencia la identidad política mesoamericana, que es el vórtice de nuestra articulación política.

10.- ECONOMÍA FEMINISTA- CRÍTICA FEMINISTA A LA ECONOMÍA CAPITALISTA PATRIARCAL.

Para las Mesoamericanas en Resistencia la economía feminista es una propuesta política con un enfoque estratégico, que cuestiona, desde las sujetas políticas, las relaciones de poder político, económico y cultural que sustentan el consumo, la producción, la reproducción y el intercambio en el capitalismo neoliberal.  Todo esto desde una visión mercantilizada de los cuerpos de las mujeres, de las personas y de la red de la vida.  Desde esta perspectiva de la economía feminista, las Mesoamericanas consideramos el sistema capitalista neoliberal con un enfoque que desenmascara cómo el trabajo de las mujeres sustenta el modelo económico y la vigencia de este sistema en lo relacionado con el cuidado y la reproducción de los espacios vitales.
Esta economía feminista que entendemos y practicamos las Mesoamericanas parte del análisis de la vida cotidiana de las mujeres; la cuál ha sido invisibilizada desde la historia patriarcal, neoliberal, colonialista y racista.    Para nosotras la economía feminista reivindica, visibiliza y posiciona el  trabajo del cuidado, apuesta por la desestructuración de las relaciones de poder en el consumo, producción e intercambio para la vida.  Aporta a la propuesta por la recuperación y defensa de territorio  y desestructura la visión mercantilizada de la vida de las mujeres, de los pueblos, los cuerpos y la naturaleza desde la resistencia de las mujeres. Nuestra mirada de la economía feminista está centrada en la red de la vida y en su defensa.  Visibilizando a las personas y sus necesidades. Desplazando el centro de la vida y de la mirada  del mercado capitalista.

11.- ALTERNATIVAS ECONÓMICAS PARA LAS MUJERES

En las Mesoamericanas en Resistencia vamos afirmando que las alternativas económicas de las mujeres, son propuestas que apunten a la sostenibilidad de la vida de las mujeres y su buenvivir.  Retomando saberes ancestrales en conexión con la naturaleza. Son expresiones organizadas que visibilizan las actividades que realizamos las mujeres en las comunidades.  De alguna manera en los procesos de formación y producción de conocimiento estas alternativas económicas de las mujeres son conceptualizadas como iniciativas de generación de ingresos
Esto que nombramos como alternativas económicas, son prácticas alternativas en el sentido que no están en el circuito formal del mercado capitalista.  Son otro tipo de trabajo y otra forma de generar ingresos.  Indiscutiblemente, tienen una funcionalidad de cara al sistema capitalista neoliberal e implican altos niveles de autoexplotación del trabajo…pero por lo menos las mujeres no están en la maquila…


sábado, 25 de junio de 2016

CLAUSURA ESCUELA DE PROFUNDIZACIÓN EN ECONOMÍA FEMINISTA

PROYECTO

“FORTALECIMIENTO A LAS MUJERES ORGANIZADAS EN LA RED MESOAMERICANA-CAPITULO HONDURAS, SOBRE AUTONOMÍA ECONÓMICA y/o ECONOMÍA FEMINISTA” .(FACE II ).

CLAUSURA ESCUELA DE PROFUNDIZACIÓN EN ECONOMÍA FEMINISTA
 REGIÓN OCCIDENTE




Los días jueves 23 y viernes 24 de Junio del año en curso, las Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna-Honduras finalizamos el proceso de formación-profundización en Economía Feminista, el centro de capacitación Campo de las flores, Santa Bárbara,  se llevó a cabo la finalización y clausura de 3 módulos de profundización en Economía Feminista  i)Construcción de la Sujeto Política, ii)Seguridad y Soberanía Alimentaria para el Buen Vivir y iii)El Buen Vivir y el Bien Estar, La Vida que Merece ser Vivida, donde participaron 29 Mujeres líderes de organizaciones de mujeres y mixtas de los siguientes territorios: Departamento de Santa Bárbara: Santa Bárbara Red de mujeres contra la violencia del municipio de Santa Bárbara, Santa Bárbara, comunidades de : Nueva Celilac, Ceguaca, El Mogote de Zacapa, San Pedro de Atima, El Nispero, Chinda, San Pedro Zacapa, La Iguaya, municipio de: San Francisco de Yojoa, Cortés, municipio de ILama, Santa Bárbara, San Nicolas, Santa Bárbara, Colonia Suyapa y Los Naranjos, Santa Bárbara.
Las escuelas territoriales se  desarrollaron  y en el marco del proyecto arriba mencionado, con el apoyo financiero de la Diputación de FORAL AVALA-MUNDUBAT, España. El último módulo estuvo dirigido a propiciar y continuar con espacios de intercambio y reflexión crítica sobre “EL BUEN VIVIR”, colocar elementos centrales del BUEN VIVIR, reflexionar sobre el BUEN VIVIR-VIVIR BIEN Y LA VIDA QUE MERECE SER VIVIDA.