lunes, 8 de agosto de 2016

Posicionamiento de las Mesoamericanas en Resistencia




1.- SUJETAS POLÍTICAS

La sujeta política implica afirmarnos mujeres diversas en singular y en plural.  Y ya no sólo en singular, como los feminismos neoliberales ó postmodernos, que ven en lo individual y en lo personal mal entendido, el terreno de la “liberación de la mujer”.  Es como si se afirmara que lo político es personal, en lugar de evidenciar que lo personal es político.  Ser sujetas políticas no es afirmarse como tales en la subjetividad, en lo íntimo; desde el idealismo y el voluntarismo.  En la tesitura del “sí quiero, puedo”.
La sujeta política mesoamericana abraza el proyecto político emancipador, que la incluye y la trasciende, propiciando OTRO MUNDO POSIBLE y OTRA VIDA POSIBLE PARA LAS MUJERES.  Se trata de una práctica de relacionamiento político consciente en torno a este proyecto.

2.- PROYECTO POLÍTICO EMANCIPADOR

También podemos reconocer una revitalización del concepto de proyecto político a partir de las luchas territoriales en defensa del agua, de las semillas nativas, de la biodiversidad, de los minerales del subsuelo.  Muchas de las Mesoamericanas en Resistencia están en la defensa de los territorios. El proyecto político emancipador para las Mesoamericanas en Resistencia tiene una relación directa con las luchas de los pueblos y de las mujeres. No sólo con la lucha de clases.

3.- RESISTENCIA

Este concepto, este posicionamiento y definición es uno de los rasgos más emblemáticos de las Mesoamericanas.  El nombrarse en resistencia y el asumirse en esa actitud. Pensando desde nuestra trayectoria, las Mesoamericanas en Resistencia reconocemos que el posicionamiento de la resistencia nos viene desde nuestra raíz en los pueblos originarios de Mesoamérica.  Es una raíz ancestral. Este concepto viene acompañando este proceso de construcción de este movimiento social que pretendemos ser las Mesoamericanas desde el principio. Lo mismo que los conceptos de mesoamericanas y vida digna.  Son nombres de pila de este proceso.

4.- AUTONOMÍA

Para las Mesoamericanas en Resistencia por una Vida Digna, el ejercicio de la autonomía tiene una relación directa con la sujeta política mesoamericana.  Ser sujetas políticas implica la capacidad de ser autónomas.  Y la autonomía se fortalece desde la condición de sujetas políticas.
La autonomía es la capacidad personal y colectiva de posicionamiento y de toma de decisión en distintos ámbitos. Desde lo personal hasta lo colectivo y social.  Es también tener un pensamiento y visión política propia, así como discurso y “cuarto” propios.  Todo esto sustentado fundamentalmente en motivaciones propias, no impuestas desde fuera.

5.- TERRITORIO

Para las Mesoamericanas en Resistencia el territorio es también el cuerpo de las mujeres, con su sexualidad, capacidad de trabajo, de erotismo, de procreación y de cuidado.  Al igual que nuestros territorios actuales y que el territorio Mesoamericano, nuestros cuerpos requieren ser liberados de las opresiones que los agobian. Mesoamérica es para nosotras, el “territorio grande”.  Es el territorio donde habitaban los pueblos originarios de los cuáles somos descendientes.  Con todo y la herida de la invasión europea.  En este territorio habitaron muchos pueblos originarios, compartiendo los bienes naturales y en muchos casos, la cosmovisión y la historia.  Es un territorio recorrido por ecosistemas compartidos, con corredores biológicos y humanos.

6.- CUERPO-TIERRA-TERRITORIO- SEXUALIDAD

Las Mesoamericanas en Resistencia reconocemos que nuestros cuerpos, al igual que los territorios, son cuerpos en conflicto y en contradicción.  Es por eso que nuestra propuesta como Mesoamericanas implica también la descolonización de los cuerpos. Eso nos lleva a  afirmar que nuestros cuerpos son portadores de denuncia y de resistencia.  Reconociendo desde nuestros cuerpos, que lo personal es político.  Y que por eso, nuestros cuerpos son parte de la acción política, de la resistencia y de la reexistencia.

7.- NATURALEZA- AMBIENTE-MADRE TIERRA

En nuestro recorrido, el cambio y la transformación en nuestra manera de entender la naturaleza y el ambiente ha generado a su vez un cambio en nuestra comprensión de la economía feminista.  En el sentido de desplazar nuestra mirada desde una posición centrada en los seres humanos, a una posición más integral e integradora. Esto nos permite afirmar que la Madre Tierra cuida y trabaja.  Esto implica  también un cambio en nuestra forma de entender el trabajo sólo como la actividad consciente de transformación de la naturaleza, así nombrada en el pensamiento académico, realizada por los seres humanos para obtener bienes.
Estos virajes políticos y epistemológicos se han dado de manera privilegiada en los procesos de formación y producción de conocimiento y en la cercanía con las luchas colectivas por la defensa y el cuidado del territorio, con sus acuíferos, sus bosques, sus minerales, su biodiversidad y su historia.

8.-COSMOVISIONES- ESPIRITUALIDAD

En las cosmovisiones, las Mesoamericanas vemos imbricadas distintas historias políticas, propias de cada pueblo y nación y que intentamos recuperar críticamente para nuestra identidad y resistencia.   Esto implica reconocer las diversas cosmovisiones que conviven entre nosotras. Y a partir de ahí recuperar las historias políticas de resistencia que nos cruzan y crear nuestro propio “mar de cosmovisiones” y nuestra simbología propia.  Y trenzar todas estas raíces colocando también las cosmovisiones de los feminismos, que retan e impugnan las cosmovisiones patriarcales y neoliberales.

9.- REGIONAL- MESOAMERICANO-TERRITORIO 

Para las Mesoamericanas en Resistencia, Mesoamérica es el territorio grande en el que vivimos y resistimos. Es la parte de la Madre Tierra donde habitamos. No entendemos a Mesoamérica sólo como la tierra que nos da de comer.  Es el lugar donde vivimos, nos reproducimos y morimos. Es donde cuidamos la reproducción de la vida y creamos.  Es la tierra donde está nuestra historia ancestral y nuestra cultura y también nuestros muertos.
Es un territorio compartido históricamente, que nos da identidad política y nos articula.  No es una sumatoria geográfica.  De alguna forma es una cosmovisión que articula lo que nos han desarticulado: la experiencia y visión del territorio.  Que relativiza las visiones de lo local, lo nacional y lo centroamericano ó regional.
Tampoco implica la sumatoria y la invisibilización de nuestras diversidades étnicas y culturales.  Es más bien la oportunidad de articularnos desde ahí.
Lo regional en la actualidad  es para las Mesoamericanas en Resistencia la identidad política mesoamericana, que es el vórtice de nuestra articulación política.

10.- ECONOMÍA FEMINISTA- CRÍTICA FEMINISTA A LA ECONOMÍA CAPITALISTA PATRIARCAL.

Para las Mesoamericanas en Resistencia la economía feminista es una propuesta política con un enfoque estratégico, que cuestiona, desde las sujetas políticas, las relaciones de poder político, económico y cultural que sustentan el consumo, la producción, la reproducción y el intercambio en el capitalismo neoliberal.  Todo esto desde una visión mercantilizada de los cuerpos de las mujeres, de las personas y de la red de la vida.  Desde esta perspectiva de la economía feminista, las Mesoamericanas consideramos el sistema capitalista neoliberal con un enfoque que desenmascara cómo el trabajo de las mujeres sustenta el modelo económico y la vigencia de este sistema en lo relacionado con el cuidado y la reproducción de los espacios vitales.
Esta economía feminista que entendemos y practicamos las Mesoamericanas parte del análisis de la vida cotidiana de las mujeres; la cuál ha sido invisibilizada desde la historia patriarcal, neoliberal, colonialista y racista.    Para nosotras la economía feminista reivindica, visibiliza y posiciona el  trabajo del cuidado, apuesta por la desestructuración de las relaciones de poder en el consumo, producción e intercambio para la vida.  Aporta a la propuesta por la recuperación y defensa de territorio  y desestructura la visión mercantilizada de la vida de las mujeres, de los pueblos, los cuerpos y la naturaleza desde la resistencia de las mujeres. Nuestra mirada de la economía feminista está centrada en la red de la vida y en su defensa.  Visibilizando a las personas y sus necesidades. Desplazando el centro de la vida y de la mirada  del mercado capitalista.

11.- ALTERNATIVAS ECONÓMICAS PARA LAS MUJERES

En las Mesoamericanas en Resistencia vamos afirmando que las alternativas económicas de las mujeres, son propuestas que apunten a la sostenibilidad de la vida de las mujeres y su buenvivir.  Retomando saberes ancestrales en conexión con la naturaleza. Son expresiones organizadas que visibilizan las actividades que realizamos las mujeres en las comunidades.  De alguna manera en los procesos de formación y producción de conocimiento estas alternativas económicas de las mujeres son conceptualizadas como iniciativas de generación de ingresos
Esto que nombramos como alternativas económicas, son prácticas alternativas en el sentido que no están en el circuito formal del mercado capitalista.  Son otro tipo de trabajo y otra forma de generar ingresos.  Indiscutiblemente, tienen una funcionalidad de cara al sistema capitalista neoliberal e implican altos niveles de autoexplotación del trabajo…pero por lo menos las mujeres no están en la maquila…